Ayuda para que la cierva Pepa no acabe en un zoológico
Desde la Asociación Vegana de Madrid queremos dar voz a una de las causas animalistas más urgentes del momento.
Apoyamos la labor de la Asociación Empatía, que lidera la movilización para evitar que la cierva Pepa —un animal que eligió convivir con humanos por voluntad propia— sea condenada a pasar el resto de su vida en un zoológico.
El caso de Pepa: una preciosa historia de convivencia entre especies

La historia de Pepa no es la de un animal cautivo, sino la de un ser que eligió confiar en los humanos de forma libre y voluntaria.
Hace años, cuando apenas era una cría, Pepa apareció en la localidad leonesa de La Vecilla y decidió quedarse. Desde entonces, ha convivido en el pueblo como una vecina más, creando un vínculo excepcional con Javi, la persona que ha cuidado de ella durante todo este tiempo.
Pepa nunca fue obligada a permanecer allí; fue ella quien escogió esa vida basada en el respeto mutuo, paseando libremente y demostrando que una convivencia pacífica entre especies es posible.
Sin embargo, esta relación tan especial se ha visto truncada por la intervención de las autoridades. Al tratarse de un animal silvestre, y por cuestiones administrativas, no puede continuar viviendo como hasta ahora en la localidad, una situación que pone en grave riesgo su bienestar.
No dejemos que vaya a un zoológico
La situación de Pepa es crítica. La respuesta que plantean actualmente las instituciones es el traslado de la cierva a un centro zoológico.
Desde nuestra asociación, en total sintonía con la Asociación Empatía, denunciamos que un zoológico no puede considerarse una solución ética para ningún animal. Los espacios de cautiverio, por muy “adaptados” que se presenten, privan a los animales de su autonomía, de su capacidad de elección y de su identidad como seres sintientes.
Tras años de convivencia basada en la confianza y el respeto mutuo, condenar a Pepa al encierro y a la exposición pública supondría ignorar su historia individual y reducirla a un objeto de exhibición. Un destino así no solo es injusto, sino que contradice cualquier principio ético, que debería situar la dignidad y el interés del propio animal por encima de la comodidad administrativa o del espectáculo.
La alternativa más ética: el Santuario Vegan
Existe una solución real que respeta la dignidad de Pepa. El Santuario Vegan ha presentado formalmente una propuesta para brindarle un hogar definitivo en sus instalaciones.
En este refugio para animales, Pepa recibiría:
- Atención veterinaria especializada y todos los cuidados necesarios durante el resto de su vida.
- Un entorno de paz, alejada del estrés que supone el cautiverio y la exhibición en un zoo.
- Libertad en un recinto natural diseñado específicamente para su bienestar, donde podrá seguir siendo dueña de su vida.
¿Cómo puedes tú ayudar a Pepa?
La movilización ciudadana es clave para que la Junta de Castilla y León acepte el traslado de Pepa al Santuario Vegan como la única opción que garantiza su integridad.
- Firma la petición: Súmate a las miles de personas que ya han firmado para exigir que Pepa sea trasladada a un santuario.
- También puedes escribir educadamente a la Junta de Castilla y León: area.dg.patrimonionatural@jcyl.es explicándoles por qué consideras que Pepa debe ir al Santuario Vegan y no acabar en un zoo.
- Difunde su historia: Comparte esta entrada para que se conozca que la vida de Pepa importa y no es un «expediente administrativo».
- Sigue el caso: Infórmate de cómo avanza el caso de Pepa a través de los canales oficiales de la Asociación Empatía y de Santuario Vegan para conocer los avances legales y posibles nuevas acciones.
Pepa confía en los humanos y ahora nos toca a nosotros responder por ella. No permitamos que esta bonita historia termine tras unas rejas.
¿Sabías que…?

Los santuarios de animales, al contrario que un zoológico, están diseñados para que animales como Pepa vivan sin ser observados por el público, priorizando su tranquilidad y sus necesidades biológicas por encima de todo.